Amanecía (aunque prácticamente era de noche cuando despertamos) un día nublado y lluvioso en Candelario, habíamos decidido pasar allí la noche para evitarnos el gran madrugón que hubiera supuesto salir desde Salamanca para estar en Béjar a las 07:30, hora a la que habíamos quedado con el resto de compañeros y el grupo de montañeros Sierra de Bejar para coger el autobús hacia Tornavacas.
Todavía con los ojos pegados, llegamos a Béjar y nos montamos en el bus. De camino, disfrutamos de un Puerto de Tornavacas envuelto en la niebla y por fin llegamos a Tornavacas.
Nos bajamos del autobús, y antes de que haya dado tiempo a ponerse chubasquero y polainas empiezan a caer las primeras gotas, así que la salida resulta un tanto caótica.
Comienza la senda por el Valle del Jerte, dejando al mismo Jerte a la derecha mientras comienza la ascensión al Collado de las Losas (creo recordar que así era el nombre), atravesando el castañar, con claros plagados de lavanda. Se puede disfrutar de un intenso color verde del valle (todavía cubierto por la niebla en parte), acentuado por la lluvia, fiel compañera en toda la jornada.
Tras estos momentos de incertidumbre y deliberación, continuamos la bajada hacia el Puente Nuevo mientras, por supuesto, no deja de llover salvo escasos minutos de tregua, con la intención de, por lo menos, llegar a ver el puente y, si la situación no mejoraba (no solo la lluvia, si no también la niebla que cubría todas las partes altas de la travesía, lo que llevaba al temor de llegar a perder el camino), coger desde el puente la ruta de los pilones hasta Jerte.
Cuando llegamos al Puente de Carlos V (Puente Nuevo), una mirada basta entre nosotros basta para darnos cuenta de que a nadie le apetece darse la vuelta, así que, a pesar de que la niebla no ha pasado, seguimos hacia Tornavacas, mientras las chicas cogen la ruta de los pilones para volver a Jerte.
Cuando pasamos a la garganta de las Yeguas y hasta la zona de El Hornillo, el camino se inunda completamente de agua, pareciendo más un riachuelo, el cual la verdad habría sido imposible para el grupo grande (nosotros acabamos con las botas completamente inundadas), detalle que llegamos a dudar si la organización conocía... ¿Que hubiera pasado si el grupo entero hubiera llegado a este punto?
Mientras la altitud aumenta (y baja la temperatura) nos detenemos en Los Escalerones, lo justo para comer algo, pues no podemos permitirnos parar y enfriarnos.
Continuamos, y al llegar a El Hornillo el bosque desaparece y todo se cubre de un manto morado gracias a la lavanda.
Cuando llegamos al collado de las Yeguas, punto más alto de la ruta (unos 1500 m.), en el que la niebla lo cubre todo por completo, una pena no poder gozar de las vistas que debe haber desde ahí.
A escasos kilómetros de Jarandilla, despeja por fin, teniendo el primer y único rato de sol de toda la jornada.
Llegamos por fin a Jarandilla, y al puente de la garganta Jaranda, donde nos recoge el autobús que nos llevará de vuelta a Béjar.
Así concluye el día, un día largo y pasado por agua, pero más que satisfactorio, en el que las "malas condiciones climatológicas", a mi parecer, simplemente ofrecen otra visión de la naturaleza, quizá hasta más "mágica" y gratificante que la de un día con clima perfecto.
Galería de fotos completa: http://www.flickr.com/photos/nietosalamanca/sets/72157624078912268/show/with/4614741491/
Track de la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=217901
Más fotos y otro punto de vista: http://www.senderismovistahermosa.blogspot.com/
Agradecimientos:
Grupo de Senderismo Vistahermosa
Club de Montañeros Sierra de Bejar
Grupo Almanzor (Ávila)
.-Hola, compañero de aventuras. Lo primero darte la enhorabuena por la iniciativa que has tomado y que seguro nos servirá de referente para todos aquellos que disfrutamos del ocio en el medio natural.
ResponderEliminarSuerte y nos vemos pronto.....por las alturas.